Respecto a ayudar a otros

Para podernos ver a nosotros mismos, nos proyectamos inconscientemente en los demás. Cuando deseamos ayudar a nuestro hermano y su problema nos afecta profundamente, ¿no estaremos proyectando nuestro propio problema ? ¿ no seremos nosotros mismo los que necesitamos la ayuda?

Rituales

Si ustedes son de los que les cuesta separarse de las cosas materiales, usar el dinero sin temor ( lo cual genera escasez) o son muy apegados a todo, pueden poner en práctica este ritual que yo suelo usar en mi día a día. En mi caso, un ritual no es mas que una orden amorosa que envio al Universo y por ende a mi misma, a través de un acto simbólico. Esta asociación tiene un resultado real, siempre que se haga con la certeza que será así.

Con el dinero. Cuando hago un pago de lo que sea, digo mentalmente: “con este acto libero la deuda que hay en mi” .

Cuando obsequio ropa usada u objetos: “ con este acto libero el apego que hay en mi” .

Cuando tiro la basura o cosas que ya no sirven: “con este acto libero la carga que hay en mi”.

Son frases que asociadas al acto envían una orden a nuestro inconsciente y con la constancia y certeza , comienzan a mover esa energía bloqueada en nosotros, disminuyendo su fuerza tanto como lo queramos.

¿A dónde vas con tanta prisa?

Para poder hacer un cambio real en ciertos hábitos o actitudes, es muy efectivo buscar tareas cotidianas que nos permitan practicar el nuevo hábito o actitud que queremos adquirir. Por ejemplo, si solemos andar con prisa (incluso sin razón) o somos muy impacientes, debemos obligarnos a buscar una tarea que disminuya nuestra velocidad. Nada mejor que usar la vida misma para ponerlo en práctica. A cuantos de nosotros nos ha pasado que cuando queremos pagar y salir YA del supermercado, elegimos la caja cuyo cliente anterior es una señora que cuenta centavo a centavo el total de su pago?. Acaso la mala suerte nos persigue?. Son éstas, inoportunas casualidades?. Claro que no, nada es casual en nuestras vidas. Nuestro inconsciente nos llevó a la caja perfecta porque sabe de nuestra impaciencia y desea ayudarnos presentándonos una situación en la que tenemos la “opción” de esperar. La vida es una constante toma de desiciones. Optemos por esperar “paciente y amorosamente”. Respiremos profundo. Tratemos de disfrutarlo. Lo mismo podemos hacer cuando vamos caminando y nos topamos con Don o Doña tortuga delante. Esa persona ha “aparecido” en nuestro camino para ayudarnos a disminuir nuestra velocidad. Hagámoslo. Caminemos unos minutos detrás, desaceleremos nuestro corazón y cuando seamos conscientes del mensaje, entonces adelantemos si es necesario. Utilicemos cada situación como lo que es, un mensaje de la vida para mejorar. Por supuesto que para verlos, debemos aprender a vivir en el aquí y ahora, pero éste, es otro tema.

Tu espacio de luz

Crea espacios de refugio que sean sólo para ti. Con mucha luz, limpio, ordenado, que con solo entrar en él , ya te sientas calmada, calmado. Ten una velita blanca, fragancias que te relajen. Un instrumento o un pequeño altavoz para escuchar música con la que conectes. Un mueble cómodo para sentarte (puf, cojín sofá, tu elige).

Ese lugar ya existe, está dentro de ti, pero como muestra mente no suele creer en lo que no ve, lo más sencillo es hacer la equivalencia física. Cada vez que entres imagina que estás entrando en ti. Con práctica y disciplina, podrás entrar a ese lugar, cada vez que lo desees, aún sin hacerlo físicamente. Esa. será tu baticueva, el lugar de tus respuestas, tus ideas, tu recarga energética , tu amor.

El poder del sonido

Una práctica muy sencilla que recomiendo para armonizar y elevar nuestra vibración (energía) , es usar un sonido muy puro cada mañana antes de iniciar nuestras tareas diarias, de 3 a 5min. Si pueden un poco más que así sea. El mismo sonido les hará sentir cuándo parar.

Usen un cuenco (de 7 metales si es posible) o de cuarzo o cualquier otro objeto que produzca un sonido muy limpio, una pequeña campana o un palo de agua. Lo importante es que genere un sonido con el que se identifiquen y les haga sentir calmados.

Nuestra frecuencia vibratoria suele bajar por las cargas diarias, esto le da cabida a energías densas como la ira, cansancio, tristeza, etc. Esta práctica nos ayudará a evitar que tales cargas se acumulen en nuestro cuerpo llegándose a transformar en un síntoma.

¿Cómo está tu mente?

Toma un segundo de tu tiempo y observa tu espacio cotidiano. Tu cuarto, sala, baño, armario, la mesita de noche, tu área de trabajo. Así tal cual está tu mente y tus pensamientos. Lo que ves fuera es lo que hay dentro.

La buena noticia es que también ocurre a la inversa. Podemos enviarle información a nuestra mente a partir de imágenes externas y ella nos la devolverá en forma de “el acto voluntario de ordenar” y así sucesivamente hasta transformarse en un beneficioso hábito que proyectará orden y disciplina a nuestra mente.

Una mente tranquila nos permitirá meditar, canalizar nuevas ideas, resolver bloqueos, descansar.

Ordena de manera consciente e imagina que así estás ordenando tu vida !!

Calma tu ansiedad

horizonte

Observar un horizonte sin obstáculos es un beneficioso hábito que te invito a adquirir. Al principio puedes hacerlo a diario de 5 a 10 min. Luego, tu propio cuerpo te regulará la frecuencia. Yo lo hago 1 vez a la semana durante 10 min. Este sencillo y delicioso hábito, envía una imagen de serenidad y vacuidad (vacío energético) a tu cerebro y tu mente inconsciente la interpreta como una realidad siempre presente. Por lo tanto, es un potente reductor de ansiedad y liberador de bloqueos.

Al hacerlo, desconéctate física (dispositivos electrónicos) y emocionalmente (pensamientos). Sólo observa y entrégate. Apaga tu mente controladora. No le temas a la sabiduría de la Naturaleza, recuerda que ella es Ancestral. Mientras observas, date cuenta que no existe nada entre tú y el infinito. Siente como Tú eres el infinito.

Mensaje Universal

Pocos meses después de la muerte de mi Madre, tuve un sueño con ella que hoy quiero compartir por este medio, no solo porque he comprendido el mensaje, sino porque el mismo es Universal y tengo la certeza de que ayudará a todo aquel que lo lea y lo sienta suyo.

Estábamos en un hermoso bosque, una frente a la otra tomadas de las manos. Sin pronunciar palabras, tomó una pequeña mochila azul y me la colgó a la espalda, luego me cargó y colocó sobre un elefante que también era pequeño. Una cría joven. Le dio un par de suaves golpecitos y éste inició su marcha. Me vi a mis misma alejarme a través de un hermoso sendero en medio del bosque, al suave ritmo del elefante que parecía conocer el camino.

Como la mayoría de mis sueños, éste estaba cargado de simbología que no podía entender de manera inmediata. Han pasado varios años de aquello, en cuya búsqueda me he visto envuelta en un mundo de espiritualidad que, aunque nunca ha sido ajeno para mí, comenzaba a entenderlo con el corazón y no con el raciocinio, libre de dogmas y fanatismos.

La mochila era muy pequeña, ligera y azul, ese debía ser mi equipaje. El azul lo relaciono con nuestra conexión con lo Divino, lo celestial, Dios. El Elefante para mi es sabiduría, serenidad, pureza.

Entonces, si le pongo palabras a lo que mi Madre me dijo, sería: “Hija mía, recorre el sendero de tu vida dejándote llevar por la sabiduría y jamás errarás el camino. El único equipaje que debes llevar contigo es tu eterna conexión con la Divinidad, porque es eso lo único que quedará en ti una vez que ya no estés en este mundo”…

Y así lo estoy haciendo.

Comencemos a aligerar ese equipaje que no hace mas que darnos peso y sufrimiento. Hagamos una pausa en medio de nuestro hermoso bosque, revisemos la mochilita y saquemos de ahí todo aquello que está de mas. Apego, rencores, ira, miedos, orgullo, dudas, complejos, tristezas. Revisemos con calma. Usemos la linterna que brilla en nuestro corazón y encontremos ese objeto que nos está dando ese peso insoportable. Si lo hacemos desde la paz de nuestro interior de seguro sabremos qué es aquello que debemos sacar y enterrar en el bosque. No se preocupen por la Madre Tierra, ella transformará eso que enterramos en un hermoso árbol. Esa es su tarea, transmutar.

Créanme que ése es el camino, me lo ha dicho alguien que ya se ha liberado y ha comprendido esa profunda verdad.